Final del cuento: Los Donguis
Un tiempo después, ya analizado el patrón para la construcción del hotel los ingenieros decidieron realizar la operación en una colina no muy lejos del pueblo.
Después de tres meses de haberse inaugurado el hotel el ingeniero lleno de alegría y maldad excavo un hoyo a media noche para hacerles más fácil a los donguis la entrada al complejo.
Estos tardaron dos días para terminar de llegar al hotel. Era las 1:00 de la madrugada cuando los donguis iniciaron la redada penetrando y devorando todo a su paso.
Todos corrían despavoridos tratando de salir del complejo, sin saber que estaban atrapados por dentro y por fuera.
Balsa y Balsocci tratando de salir por una puerta secreta que construyeron en caso de emergencia fueron devorados también. Mientras el ingeniero observaba todo el show, reía sin parar:-Si, ja, ja, corran. ¡Coman mis adorados y fieles amigos subterráneos!!!
Dos horas después, ya no quedaba ni un hueso en el complejo. El ingeniero, convencido de que los donguis lo consideraron por hacerles ese favor, salió del complejo con sus maletas y sus lingotes de oro rumbo a construir otro complejo cuando:-Que está pasando, por qué la tierra se mueve? Escucho una voz que le dijo:-Por habernos tirado a morir en bocas de unos gusanos de ahora en adelante serás un dongui. Nooooo!!!!
Final del cuento: La verdad sobre el caso de M. Valdemar
En el mismo instante en el que iban a despertar al moribundo hipnotizado de M. Valdemar algo sucedió, M. Valdemar se levanto de la cama y de golpe abrió los ojos de los zombis. Pero en este caso Valdemar se había convertido en un vampiro que se lanzo a los doctores ingiriendo toda su sangre, salvo la de Poe, su querido doctor a quien no asesino, sino que le inyecto veneno para que se convirtiera en uno como él.
Esta clase de vampiros podían salir a la luz del sol sin problemas.
Al salir paso un avión por la calle y se los llevo a Hollywood, donde se convirtieron en parte de la saga crepúsculo.
Final del cuento: El Árbol Del Orgullo
Al ver los demás las plumas que le salieron al árbol, se entristecieron y enojaron.
Pero en ese mismo instante la gente del pueblo fue a verlo, todos hablaban del asunto mientras los paparazis fotografiaban al exótico árbol.
Este fue llevado a un museo de ciencias naturales donde permanecía para que todos lo vieran.
Una noche algo paso, en el techo se abrió un cuadro sencillo a la luna por donde descendían unos seres extraterrestres llamados Hectores Santananes quienes tomaron el árbol y lo llevaron a Hectoria para criarlo y mantener esa clase de especie nunca antes vista en ambos mundos. El árbol confundido y cansado de la vida no hizo ningún intento de escape.
Al llegar a Hectoria todos empezaron a adorar el árbol quien muy feliz empezó a remover sus ramas quedándose sin las plumas.
Ooohh!!! Exclamaron los Hectores Santananes...
Es un farsante, machete verdugos!!!... Y lo convirtieron en leña.
Final del cuento: La Pagoda De Babel
El sultán que quedo con el alma desvanecida decidió suicidarse.
Cuando al fin murió fue directo al infierno, allí se encontró con viejos amigos disfrutando de una buena fiesta.
Satanás lo recibió con los brazos abiertos:-Hijo cuanto he esperado por ti!!... Ven tomate par de copas.
El sultán bebió y bebió hasta que no pudo más. Hacía un frió tremendo para él, pero para los demás ese lugar era un infierno.
Llegó el momento de recibir los azotes, todos hicieron la fila como de costumbre. Llego el turno del sultán quien muy feliz se ató al palo para que los demonios lo azotaran... Hakuna Matata, una forma de ser... Cantaba mientras recibía lo suyo. Al ver esta acción por parte del sultán, todos los demonios y almas perdidas decidieron coronarlo como el nuevo satanás.
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